Stop Sida

“Mi propósito era aliviar el sufrimiento innecesario, exactamente como Nietzsche lo formuló, en un pasaje de Aurora con el que me topé recientemente:
¡Pensar acerca de la enfermedad! —Calmar la imaginación del inválido, de manera que al menos no deba, como hasta ahora, sufrir más por pensar en su enfermedad que por la enfermedad misma— ¡eso, creo, sería algo! ¡Sería mucho! ”

“En el caso del sida, la vergüenza va acompañada de una imputación de culpa, y el escándalo no es para nada recóndito. Pocos se preguntan ¿Por qué a mí? La mayor parte de los aquejados de sida, fuera del África subsahariana, saben (o creen saber) cómo lo contrajeron. No se trata de un mal misterioso que ataca al azar. No, en la mayor parte de los casos hasta la fecha, tener sida es precisamente ponerse en evidencia como miembro de algún «grupo de riesgo», de una comunidad de parias. La enfermedad hace brotar una identidad que podría haber permanecido oculta para los vecinos, los compañeros de trabajo, la familia, los amigos. “

Fragmentos extraídos de un libro de recomendable lectura:
La enfermedad y sus metáforas El sida y sus metáforas
de Susan Sontag